(Artículo realizado antes de conocer los resultados del RAW Supershow del 20 de Febrero.)
- WWE Championship Elimination Chamber:
O lo que es lo mismo, escupir para arriba. La primera sorpresa negativa es ver que este combate fuera el opener, lo que nunca suele presagiar nada positivo para el campeón face de turno (conociendo la dinámica de la WWE de dejar los desenlaces “idílicos” para cerrar el show y dejar con un buen sabor de boca al espectador). Así las cosas, ya lo comenté en la “previa”: si la WWE está enfocando el duelo Punk-Jericho para dilucidar quien es el “Best in the World” de cara a Wrestlemania, era completamente contraproducente meterles en el mismo ring a estas alturas. De este modo, como se ven en un yugo constante condicionados por este PPV temático y en el que hay que meter con calzador la cada vez menos atractiva Cámara de Eliminación, nos encontramos con un combate desastrosamente bookeado. No digo que haya sido malo, porque quitándole las pausas nos sale una Chamber generosa, pero el protagonismo de Dolph Ziggler, R-Truth, The Miz y Kofi Kingston ha sido forzado ya que la verdadera carnaza se encontraba entre el WWE Champion y el Y2J. Así pues, todo el desarrollo ha sido muy secundario hasta que ha entrado en escena Jericho. El público al fin se ha podido venir arriba ya que salvo momentos puntuales se ha encontrado muy frío, a la espera del tan ansiado duelo. Pero claro, retomando la premisa de no “quemar” su pique antes de tiempo, les han enfrentado lo justo y necesario… hasta llegar la eliminación de Kofi Kingston a manos de Jericho gracias al Liontamer (mucho más creíble y contundente, por cierto, que el Walls of Jericho). Una vez llegados a este punto, qué necesidad tiene Jericho de seguir atacando a Kingston? No es rival para él, su verdadero objetivo lo tiene tendido a un par de metros a su merced, y se entretiene con medianías? Por favor! Y claro, ahí llega el recurso de la WWE de sacar al Y2J debido a un desgraciado accidente. Por Dios! Éste es quien se iba a “acabar con el mundo tal y como lo conocemos”? Para caer en un error de principiante? Principiante? Chris Jericho? En fin. Una vez que la WWE cree que ha arreglado el asunto sacando al Y2J del combate sin que saliera derrotado (no sé qué es peor), llega el desenlace entre The Miz y CM Punk, que no podía dar lugar a la sorpresa, y menos tras los últimas noticias-rumores en torno a Mizanin. Así que nada, Punk sigue como campeón y el combate nos deja muy fríos: R-Truth de paso, Kingston bien pero sin dar la sensación seria de llegar a ser Main Eventer, Dolph Ziggler infrautilizado en este combate en el que pudo dar mucho juego y que sólo sirvió para hacerle el job a Punk y Kingston, y un The Miz que ha sido fiel a su personaje pero que ya no es capaz de ofrecer nada nuevo. En definitiva, un combate decente (estropeado por algunas pausas demasiado largas e innecesarias) y que deja las cosas como estaban… o no, porque la Cámara de Eliminación sigue perdiendo caché con este tipo de combates sin storyline (que involucre a los 6 participantes) y metida con calzador.
- Divas Championship:
Creo que queda bien claro que la dupla WWE bookers – Divas no da para más. Desde hace mucho tiempo es un caso perdido y ya ni tengo fe en que Kharma pueda cambiar la dinámica. En cuanto al combate en particular, igualmente me remito a mi comentario en la porra: Tamina en cuanto a “percha” puede dar la sensación de poder plantar cara a Beth Phoenix… pero técnicamente está muy lejos… o no tanto… o no lo sé. La verdad hace tanto que no le dan un combate en condiciones a Phoenix, que no me acuerdo. En fin, que nueva victoria fácil y sin hacer ni el huevo para la campeona. Que sí, que Tamina le ha conectado sus dos “signature moves” (Samoan Drop y Superkick) y su finisher (“Superfly” Splash)… pero nada más. Es decir, tres “golpes” sin fruto, y Beth con sólo el Glam Slam (y un Superplex previo) se lleva el combate. La única emoción que ha tenido el combate ha sido que por un momento parecía que a la rubia se le salía una teta… pero no. Vaya!
- Promo Laurinaitis:
A ver cómo desarrolla finalmente la WWE esto, pero veo un pequeño rayo de esperanza en lo que parece que será un feudo entre Laurinaitis y Teddy Long por hacerse con el poder de RAW y Smackdown. Por ahora, y repito, si no la caga la WWE, tiene buena pinta este recurso para poder meter a “estelaristas” en un combate de cierta importancia sin optar a un campeonato. Por ahora, el equipo de Laurinaitis no pinta nada mal: el mojón de David Otunga queda, gracias a Dios, eclipsado por Alberto Del Rio, Mark Henry y Christian. Habrá que esperar qué nos depara el futuro, pero al menos, éste segmento me ha dado esperanza.
- World Heavyweight Championship Elimination Chamber:
Y, finalmente, Santino Marella sí participó en el combate… y vaya si participó! Madre mía! La verdad que está bien que la WWE juegue a los imposibles con el italiano, pero en pleno Road to Wrestlemania está fuera de lugar. Hace gracia, seguro que a alguno habrá levantado del asiento con las manos en la cabeza pensando que la remota posibilidad de que “El Milagro de Milán” se repitiera en Milwakee… pero se quedó en un “casi”. En cuanto al combate, otro mal bookeo lo ha llevado a un extremo exasperante, salvado por la incredulidad de ver a Santino hasta el final y con opciones reales de vencer. Barrett, Rhodes y Khali han aportado poco o nada. En el caso de los dos primeros la eliminación de Show, y en cuanto al hindú, tres golpes y para la cuneta. La verdad que esperaba mucho más de Wade y Cody, pero se han quedado cortos. Muchos golpes pero poco llaveo. En cuanto a Big Show, papel decente, muy decente… pero nuevamente un fatal bookeo nos ha privado de ver lo que, por lógica, tocaba: un enfrentamiento más duradero con Daniel Bryan. Sólo se les ha visto cuando el gigante se ha colado en la cámara del campeón, y poco más. El desenlace, obvio. Con Wrestlemania en el horizonte, los campeones tienen que llegar con cierta credibilidad, así que no daba lugar a la sorpresa. Muy bien para caldear el ambiente los falsos finales, pero esto no puede salvar un combate de media hora. En definitiva, Daniel Bryan sigue como un campeón de contrastes: por una parte siempre demuestra un esfuerzo y disposición espectacular ante cualquier tipo de rival en sus combates (es un buen encajador ante luchadores grandes) pero por otro, da la sensación de campeón “débil” en su actitud fuera del cuadrilátero. Finalmente, y por si no quedaba claro, aparición de Sheamus que se postula “oficiosamente” como #1 Contender por el World Heavyweight Championship en Wrestlemania XXVIII al que, quien sabe, si se unirá Randy Orton. Tiene toda la pinta.
- US Championship:
Combate de Jack Swagger y Justin Gabriel que se lleva a cabo gracias a una promo previa en la que tras el enésimo despropósito con los gases de Natalya, pudimos ver que Teddy Long alimenta la posible “batalla” por el poder de ambos shows de la WWE con Laurinaitis. En cuanto al combate, ni de relleno sirve. Swagger será todo lo buen luchador que quiera, pero no tiene ni puta idea para desarrollar su personaje. Así de claro. Justin Gabriel hizo lo que se le encomendó, al chaval le falta carisma (por eso le juntan con Hornswoggle, para ver si caza algo) pero se defiende bien aunque no puede aspirar, por ahora, ni a un título secundario.
- Ambulance Match:
A mí que me lo expliquen… porque creo que el feudo Kane-Cena no ha servido para nada. Asqueado de ver que este combate sea el Main Event y ver el desenlace. En otras circunstancias estaría hablando de un buen Ambulance Match la verdad, pero aquí lo importante no era el combate, sino la historia que arrastra… y que ha quedado para el arrastre tras esto. Típico combate de Cena: comeback del copón y listo. El spot final está bien para un opener (como el Jeff Hardy vs Umaga de hace unos años en Extreme Rules: Swanton Bomb desde un camión) pero como colofón a un PPV, la que se supone guinda del pastel, te deja helado: el último spot del último combate, del Main Event, no se ve, se tiene que intuir. Pues vaya! Lo dicho, el combate, exclusivamente el combate, bien… pero en el contexto del ángulo que le ampara, un mojón.
* Conclusiones:
Para empezar estoy casi 100% seguro que este PPV va a hacer el peor número de ventas en mucho tiempo. Para los que quisieran contratarlo en directo, el cartel no es lo suficientemente atractivo y para los que lo quisieran comprar a posteriori, no creo que les atraiga mucho si se empapan, aunque sea lo más mínimo, de por dónde han ido los tiros. Si a esto se le suma que el evento ha sido muy difícil de ver pues sigue restándole ventas. De 2 horas y 45 minutos de PPV, en el centro neurálgico de la acción (el ring), libre de obstáculos, hemos tenido el Tamina-Phoenix, el Swagger-Gabriel y algunos minutillos del Cena-Kane. Las Elimination Chambers deben de ser muy incómodas para ver desde el mismo pabellón y para colmo el Main Event se tenía que llevar al escenario. Por lo tanto, el espectador del estadio que ha pagado su entrada no debería estar muy conforme con la realización del evento.
Por otra parte, este tipo de PPV está muy mal ubicado entre Royal Rumble y Wrestlemania, no se puede adaptar el Road to Wrestlemania al evento, sino al revés; y con más razón si además tienes que meter con calzador un tipo de combate que requiere hilar muy fino para darle sentido a un enfrentamiento entre seis luchadores. Los combates en la Cámara de Eliminación son un activo que la WWE debe cuidar… y se lo está cargando como también viene pasando con los Hell in a Cell. Así no, Vince, así no.
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