Lógicamente, 21 años en la WWe luchando a tope varias noches por semana tienen sus consecuencias. El Deadman arrastra cantidad de problemas sobre todo a nivel de rodillas y cadera, aunque últimamente otra completamente diferente es la que está haciendo peligrar más su continuidad sobre los rings: El manguito rotador del hombro.

El manguito rotador del hombro es un conjunto de cuatro músculos (supraespinoso, redondo menor, infraespinoso y subescapular) que se encargan de estabilizar la articulación en sus distintos movimientos. La necesidad de estos músculos viene dada por la gran movilidad de dicha articulación (comparad la cantidad de movimientos que se pueden hacer respecto, por ejemplo, a la rodilla o al codo).
El problema viene cuando, por una gran cantidad de gestos repetidos (en este caso, levantar peso), esta musculatura se comienza a sobrecargar, afectando a los tendones de la zona. Cuando no existe una compensación suficiente ni los descansos debidos, además del lógico paso del tiempo, la primera lesión que surge es la tendinitis del manguito rotador. Quién la haya sufrido es muy fácil de identificar: Pérdida de movilidad sobre todo a la hora de abducir (separar) el brazo del cuerpo, dolor con el movimiento y una molestia muy marcada justo en el borde externo de la articulación.
La movida se complica cuando no se hace correctamente la recuperación de la lesión, que implica reposo absoluto, antiinflamatorios (Voltaren, pero a lo bestia) y relajantes musculares (Diazepan, por decir algo más "casero"). Posteriormente tiene que haber una rehabilitación además de cuidados especiales en forma de estiramientos, ejercicios de movilidad y compensación de la sobrecarga, habitualmente en forma de rotación externa.
El gran riesgo en este sentido es que, al volver a la actividad realizada anteriormente (vamos, volver al trabajo, a pegar raquetazos o a subirse al ring), la lesión se reproduce con gran facilidad y un alto riesgo de convertirse en crónica, vamos, arrastrar la inflamación y sus molestias durante toda la vida.
Y vamos a peor: Si aún así, intentamos seguir aunque sea a medio gas, la cápsula articular y, sobre todo, el tendón del supraespinoso (para entendernos, por la zona de la clavícula) se puede acabar rompiendo.
En este caso, tanto se opta por un tratamiento conservador, si hay rotura parcial, o directamente por coser (como suena) el tendón de nuevo a la articulación del hombro. El periodo de recuperación es relativamente largo y, para seguir la línea, es bastante probable que tanto la movilidad como la fuerza de la zona nunca vuelva a ser del 100% de antes de la lesión.
Si en este caso pensamos que un luchador de la WWe puede llegar pasarse 20 minutos seguidos (por ejemplo en un PPV) lanzando, saltando, tirando y alzando personas que pasan sobradamente de 100 kilos, imaginaos lo difícil que puede llegar a ser (pese a tener todos los medios habidos y por haber), que alguien con este problema, como el Taker, rinda al 100%.
Vía: Wrestling Observer
www.life-studio.es
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